¡PIRENcela ya de ahí!
Crónica de un gran disgusto
Crónica de un gran disgusto
Voy a contar una historia que para el que vivió la técnica de venta agresiva de los polémicos Tiempos Compartidos les resultará muy conocida. Para el que no haya tenido la oportunidad de sentir y vivir semejante experiencia les recomiendo que lean atentamente para no caer en una trampa ideada paso por paso.
Pensarán que las autoridades ya han tomado las medidas urgentes para imposibilitar que esto siga ocurriendo. Sin embargo, la complicidad o la omisión son puntos comunes en nuestras autoridades públicas, ya sean judiciales o políticas.
Paso 1. Convocatoria de familias
Si ya tuvimos el percance de que nos llamaran por teléfono o nos cruzáramos con un promotor callejero o en lugar comercial (ejemplo, Patio Olmos en Córdoba) y resulta que tuvimos el extraordinario destino de obtener un magnífico premio tras una breve encuesta donde nos indagan sobre diferentes puntos hasta saber si realizamos compras con tarjeta de crédito internacional (elemento fundamental para la compra fraudulenta). "Han ganado un premio que puede ser una estadía en Cabalango, Puerto Madryn o San Martín de los Andes o sino todo tipo de electrodomésticos" festeja exaltada más que nosotros la promotora o el promotor que nos induce a buscarlo.
Si lamentablemente somos gente de buena fe y crédulos, y hacemos extensa esa característica a estas personas orientadas por los jerárquicos ideólogos de la trama engañosa, seguramente concurrimos al destino previsto donde retiraremos el gran premio.El destino es, sin dudas, una casa magnífica (como la de Pasaje Valtodano 1476 en Nueva Córdoba o Marcos Sastre 1625 en Cerro Las Rosas, ambas de Córdoba Capital, aunque las otras bocas del Lobo deben ser majestuosas también en Río Cuarto, Bariloche, Rosario, Capital Federal, Salta y demás).
Tocamos el timbre con dudas pero esperando con ansiedad saber de qué se trata esto. ¿Nos darán un premio realmente?
Paso 2. Búsqueda del premio
Nos abre la puerta una señorita recepcionista, siempre muy atenta y pendiente de lo que necesitemos, y nos hace ingresar. Al recibirnos, nos solicita nuestros datos personales y familiares como laborales para tener un preconcepto de nuestro perfil como grupo familiar. También nos vuelven a solicitar que les mostremos nuestra tarjeta de crédito internacional (VISA - MASTERCARD u otras). "En unos minutos los atenderá un promotor que les hará conocer los complejos turísticos", asevera la empleada engañada o complaciente con este.
En unos minutos, se acerca un joven exageradamente amistoso, buscando en todo momento generar una empatía con nosotros. “Bienvenidos a Villa Pirén, acompáñenme por favor”, indica.Nos orienta a una mesa dentro del salón donde nos ubican de espalda a las demás familias. Sin dudas, lo más extraño es el alto volumen de la música. Luego, con más tranquilidad uno reflexiona que todos estos aspectos forman parte de una estrategia de venta. El alto volumen impide poder escuchar a las otras familias plausibles de engaño o timo y genera una confusión mental que impide reaccionar adecuadamente.
Paso 3. Comienza el discurso embaucador
La primera etapa se circunscribe a una serie de preguntas, en un marco de dialogo amigable, para conocer nuestros gustos y generar la relación de confianza entre nosotros y el vendedor. Empieza a hondar en nuestras necesidades.
Inducciones sobre cuál sería nuestro lugar preferido a visitar en Argentina o en el Mundo. Con quién iríamos. Qué haríamos. Y un largo etcétera.
Luego, el vendedor se retira y a nosotros nos ofrecen tomar alguna bebida fresca o café.Al volver, se inicia la muestra de fotografías sobre distintos complejos, supuestos por supuesto, de Cabalango, San Martín de los Andes y Puerto Madryn. Agregando imágenes de actividades que todos querríamos realizar como andar en cuatriciclo, volar en parapente, esquiar, avistar las ballenas en el sur y muchas atracciones más.
Se genera la necesidad de tener este producto maravilloso. Además te proponen ilusionarte con viajar al lugar de tus sueños en el mundo con otro supuesto intercambio de tu semana de Red Intercambio Internacional (RCI), con una gran cantidad de facilidades. Viajar al exterior es simplificado rotundamente.
Se explica que se trata de 30 semanas de vacaciones, en donde uno quiera en cualquier parte del mundo.
Paso 4. Cierre del engaño
Finalmente, el vendedor nos brinda dos opciones muy simples de obtener esto tan hermoso y brillante que es el sistema de Tiempo Compartido. Un medio totalmente inaccesible, abonando la mitad de contado y la otra mitad por medio de una financiación bancaria. Para luego, guiarnos a la opción que se financia en su totalidad con una supuesta cuota extremadamente accesible. Lo que uno, generalmente, no percibe es que esta financiación en su totalidad es por intermedio de la tarjeta de crédito. Con todo lo que esto significa si es que no la pagamos.
Otra forma terrible es cuando te mencionan el valor de la cuota y uno la considera elevada. Entonces se produce el principal engaño cuando te dicen que “no te preocupes ¿cuánto es lo que podrías pagar mensualmente para tener esto?”. Y ahí uno indica lo que sería posible: generalmente 100, 200 o 300 pesos como mucho. Ahí ingresa el manager o líder de grupo e introduce la opción de una semana extra de regalo, la semana número internacional 31, de RCI.
Te tratan de convencer que ellos la venderán por diferentes medios, entre mercadolibre o deremate.com, para que finalmente tu cuota mensual se reduzca a lo que vos puedas abonar. Y la diferencia la absorbes con la venta de esa semana internacional. Esa semana nunca se venderá y tu cuota será del valor real y vos estarás endeudado hasta el cuello.
Y si te sigues negando, tanto el vendedor como el manager buscarán la forma por aproximadamente una hora hasta que uno diga “basta”.
Un plan perfecto y sumamente pensado para que uno piense que podrá viajar a donde quiera pagando lo que está al alcance de uno. En 12 (anticipo) primeras cuotas y luego en posteriores 18 (saldo).
Si uno dice que sí, exprimen su tarjeta de crédito y lo que no ingresa lo dejan asentado en cupones manuales de las tarjetas, no sin antes firmar una hoja donde habilitamos al débito automático de esos cupones. Posibilitando que ingresen mensualmente.
Si en cinco días corridos no damos la baja por carta documento a la sucursal central en capital federal con la razón social DIGSER S.A, no hay vuelta atrás.
¡Ah me olvidaba del regalo! Siempre es el mismo: una semana en Cabalango en temporada baja (cuando nadie puede) y pagando las expensas de más de 400 pesos.